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Estudio abre debate sobre la ética del cryptojacking de Coinhive

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Tú podrías estar minando criptodivisas sin darte cuenta, y sin obtener ningún beneficio monetario.

El cryptojacking, o “secuestro” de equipos para minar criptomonedas, se ha vuelto una práctica recurrente en los últimos años, sin embargo, el caso de Coinhive ha abierto la discusión sobre la ética de esta modalidad de minería para criptodivisas, por tal motivo un grupo de académicos publicó hace un par de semanas un estudio titulado: "Una primera mirada al Cryptojacking basado en navegador", debatiendo la historia y el marco ético del criptojacking, donde estudian las características de este caso y exponen los riesgos que corren los usuarios con su implementación.

El estudio realizado por investigadores del taller de Blockchain del Colegio Universitario de Londres (UCL) para la Seguridad y Privacidad de IEEE, centra su análisis en un cuestionamiento ético que da paso a un sinfín de posibilidades: ¿El cryptojacking debe considerarse un ataque, o una oportunidad de negocio?

El cryptojacking, proveniente de los términos en inglés cryptocurrency (criptomoneda) y hijacking (secuestro), es una práctica que ha tomado fuerza en la actualidad, pese a que vivió una ligera decadencia durante el auge de la minería basada en chips ASIC, misma que disminuyó su utilización al aumentar sus costos y gastos de energía con la aparición de las criptomonedas "resistentes a ASIC".

Con este contexto fue lanzado en 2017 Coinhive, un malware que permite minar la altcoin Monero, resistente a ASIC, la cual en un inicio no requería consentimiento de los usuarios antes de ejecutar su código en sus navegadores, dando paso a un ejercicio de criptominería que el estudio considera como un “abuso invisible”.

En el informe se cita el caso de Showtime, donde ejecutó secretamente Coinhive en dos de sus sitios en septiembre del año pasado. Este hecho provocó que el sistema agregara un servicio llamado Authedmine, el cual requiere que el usuario permita la minería a través de su navegador, ya que varias compañías también habían comenzado a bloquear su script.

Sin embargo, es aquí donde se abre el debate respecto a este tema, ya que los investigadores del estudio consideran que los problemas éticos persisten aun con dicho aviso, pues los usuarios pueden no entender completamente lo que están aceptando. Pero al mismo tiempo, estos podrían verse beneficiados por la falta de anuncios o una mejor calidad de streaming, aunque ello “no los libraría de pagar facturas de energía más altas, junto con la degradación acelerada de sus dispositivos, así como un rendimiento del sistema más lento y una mala experiencia web”, afirmó el estudio.

Las inconsistencias de Coinhive siguen en el ojo del huracán, ya que el sistema recientemente estuvo vinculado a Telecom Egypt, quien supuestamente manipuló en secreto el tráfico de internet de los usuarios egipcios para redirigirlos a sitios con scripts de minería de criptojacking, por lo que la respuesta al cuestionamiento inicial del estudio queda abierta a diversas interpretaciones, las cuales serán afirmativas de parte de los mineros que han visto en Coinhive una oportunidad de negocio, y negativas en los usuarios que se ven envueltos, sin su consentimiento, en este caso “malicioso” de criptominería.