Visto: 164

Rusia 2018, un parteaguas tecnológico para el Fútbol

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

El Mundial de Rusia implementó nuevas tecnologías que cambiaron la forma en la que vemos y vivimos el futbol.

Concluyó el Mundial de Rusia 2018, donde el equipo francés se coronó como campeón del mundo frente a un valiente y talentoso equipo croata que terminó por sorprender a todos los fans de este deporte. Sin embargo, dicha competencia también será recordada por ser, hasta ahora, el Mundial más tecnológico de la historia, pues los avances de este rubro pudieron verse desde el balón con el que se disputó cada uno de los 64 partidos, hasta las decisiones arbitrales que pudieron cambiar el rumbo de la historia.  

El constante avance de la tecnología nos impide afirmar que el Mundial de Rusia 2018 será el “más tecnológico de la historia”, pues pareciera ser que, de hoy en adelante, este título deberá ser heredado por cada organización sede de la justa deportiva. No obstante, los avances tecnológicos que vimos por primera vez, o que se consolidaron en esta edición mundialista, sí pasarán a la historia como un parteaguas, pues muchos de ellos cambiarán la forma en la que se practica, transmite y vive este apasionante deporte.

A nivel de cancha, uno de los aspectos que más llamó la atención en materia tecnológica fue el balón oficial de la competencia, el Telstar 18 de Adidas, el cual incluyó por primera vez un chip NFC en su interior, donde se registraba su ubicación en tiempo real, lo que sirvió de complemento a otras tecnologías históricas del evento, como la primera aparición en mundiales del VAR (Video Assistant Referee), una unidad multimedia de asistencia arbitral equipada con monitores que muestran distintos ángulos de video, el cual hizo su debut oficial en el encuentro entre Francia y Australia. Otro de los recursos que se aplicaron con éxito fue la tecnología Líneas de Gol (Goal-line technology), la cual consta de 14 cámaras y receptores en la pelota que interactúan con el campo magnético alrededor de la portería, enviando una señal al reloj del árbitro para indicar la entrada de la pelota al arco en apenas un segundo. Esta tecnología ya había sido utilizada en el Mundial de Brasil 2014, pero este año logró su consolidación al trabajar junto al VAR y al Telstar 18.

Otra tecnología que también se aplicó a nivel de cancha, pero que estuvo más enfocada en el desempeño de los jugadores, fue el EPTS (Electronic Performance and Tracking Systems), el cual brindó al cuerpo técnico de las 32 selecciones, a través de una tableta, datos en tiempo real del rendimiento de cada uno de los jugadores, gracias a la información recopilada por dos cámaras de sensor que seguían los movimientos de los atletas y la pelota en la cancha, ayudando a los estrategas del cuerpo técnico a evaluar las condiciones de su equipo y tomar mejores decisiones basadas en fundamentos cuantificables.

Pero la tecnología no solo benefició directamente a los equipos, ya que los aficionados también tuvieron la opción de ver todos los partidos de Rusia 2018 en ultra alta definición (UHD-4K) con imágenes de alto rango dinámico (HDR), esto como resultado del increíble equipo con el que contaron las transmisiones de la FIFA, el cual estuvo conformado por ocho cámaras con salida dual UHD/HDR y 1080p/SDR, ocho con salida dual 1080p/HDR y 1080p/SDR, dos cámaras ultra lentas, ocho súper lentas, una Helicam Cineflex y una cámara área Cablecam. Lamentablemente, no todos los países contaron con esta posibilidad, pues la disponibilidad de dichas transmisiones dependía de los proveedores locales. Sin embargo, eso no fue un impedimento para el mundo del marketing, ya que independientemente de la calidad de la señal, estas transmitieron, tan solo en México, más de 405 mil minutos de publicidad, sincronizando sus contenidos offline con campañas online, por medio de recursos de inteligencia artificial, lo que les ayudó a lograr una cobertura multimedia en tiempo real.

A manera de conclusión, podemos afirmar que, como dijimos en un principio, el Mundial de Rusia 2018 será un parteaguas tecnológico de la forma en la que viviremos las próximas justas mundialistas, lo cual suena bastante emocionante, ya que en este momento es imposible imaginarnos qué será lo que nos depare Qatar 2022, pues ya habrán pasado 4 años de avances tecnológicos que podrían cambiar el deporte, y la industria del futbol, tal como lo conocemos hoy en día.