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La revolución de las fintech y su impacto en México

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México se ha convertido en el mercado más importante para las fintech en Latinoamérica

A lo largo de los años, la industria bancaria se ha caracterizado por su ardua burocracia, donde destacan los papeleos excesivos, largas filas y procesos lentos. Sin embargo, desde hace algunos años este rubro ha comenzado a ser dominado por las fintech, las cuales conforman una nueva ola de servicios basados en la web que no solo apuestan por cambiar esta visión, sino también por extender los servicios bancarios a una mayor cantidad de personas, democratizando un sector que antes parecía estar destinado a unos cuantos.

El término fintech proviene del inglés “finance technology”, y se usa para referirse a las empresas, en su mayoría startups, que ofrecen productos y servicios financieros a través del uso de las tecnologías de la información y comunicación, como plataformas web, redes sociales y apps para móviles. Entre sus principales características se encuentran la mayor accesibilidad y menores costos, con relación a la banca tradicional.

A nivel mundial, la revolución de las fintech lleva algunos años ganando terreno, específicamente en países como Estados Unidos, India y Reino Unido, sin embargo, México no se queda atrás en este aspecto, ya que, de acuerdo a datos de la Condusef, en el país operan alrededor de 158 fintech, lo que lo posiciona como el mayor mercado de dicho sector en Latinoamérica, arriba de países como Brasil (130 startups), Colombia (77) y Chile (56), de acuerdo a información de Finnovista.

Entre los principales servicios que ofrecen las fintech en México, destacan los pagos y remesas, préstamos, gestión de finanzas personales y empresariales, financiación de proyectos (crowdfunding), planeación de inversiones, seguros, soluciones de scoring, identidad y fraude, trading de mercados, e incluso la educación financiera y del ahorro. De esta manera, los usuarios pueden tener las principales bondades de un banco en una simple app, como la posibilidad de acceder      a un crédito en un lapso de 15 minutos a una hora, lo que sería prácticamente imposible en los procesos de la banca tradicional.

Un ejemplo del éxito que están teniendo este tipo de compañías en México es Payit, una aplicación que sólo requiere de un smartphone y una cuenta bancaria para realizar cobros y pagos en cuatro sencillos pasos: creas una cuenta o inicias sesión, si es que ya tienes una. Agregas una tarjeta de crédito o débito, sincronizas tus contactos con la app y listo, eliges una cantidad para pagar o cobrar a tus clientes y amigos; sin visitar un banco y desde el celular. Además, Payit cuenta con su propio cryptoledger, por lo que todas las operaciones son firmadas a través de un cifrado de última generación, dando como resultado transacciones más seguras y rápidas, aprovechando así las bondades del blockchain para integrarlas en una sola aplicación, con procesos fáciles de aprender para cualquier tipo de usuario.     

Debido al gran auge de compañías innovadoras y propositivas como Payit, el pasado 1 de marzo el Congreso mexicano aprobó la Ley Fintech a través de la implementación de 145 artículos, teniendo como principales objetivos la inclusión de más empresas a esta tendencia, así como la regulación de los sistemas de seguridad para los usuarios. Con ello, solo basta esperar para saber si la implementación de la legislación será un detonante que le dé fuerza a esta revolución, o si ralentizará una transformación bancaria que cuenta con un gran potencial para el país.